Un calendario de Adviento

Un calendario de Adviento

Una vela para navidad Leyendo Un calendario de Adviento 3 minutos Siguiente MAGIA DE DINERO

Brujitx… hoy vengo con la voz temblorosa, las manos suaves y el corazón hecho un cuenco abierto.

No vengo a venderte nada.
No vengo a anunciar.
Hoy vengo a agradecer.

Porque los 12 Días de Magia, nuestro calendario de adviento esotérico, ese sueño loco que nació entre desvelos, hierbas, lágrimas, carcajadas y dudas… hoy está llegando a sus últimos pasos.
Y siento que algo en mí necesitaba sentarse contigo, mirarte directo desde el alma, y decirte: gracias.

Fue un gusto inmenso crearlo. Un gusto casi sagrado.
Y también un cansancio de esos que te dejan con la espalda doblada pero el espíritu encendido, como la brasa que queda después del fuego.

Recuerdo perfectamente la primera vez que pensé en esta edición: quería algo íntimo, algo que no fuera un “producto”, sino un camino chiquito, un trayecto mágico de doce días para sostenerte, escucharte, acompañarte.
Un altar portátil para cerrar un año que ha sido intenso en todos los sentidos.

Lo que jamás imaginé es la respuesta tan profunda que iba a tener.
Cada mensaje tuyo abriendo una ventanita.
Cada foto del ritual del día.
Cada “no manches, lloré con esto”.
Cada “necesitaba justo este regalito hoy”.

Todo eso me sostuvo a mí también.
Todo eso me recordó por qué hago magia, por qué mezclo hierbas, por qué escribo, por qué me desvelo y por qué insisto cuando algo parece imposible.

Y hoy… oficialmente…
solo quedan 3 calendarios de los 50 que hicimos.

Tres.

Lo digo y siento como si el aire se detuviera tantito.

No sabes lo que significa haber llegado hasta aquí.
Esto no fue un lanzamiento más.
Esto fue un pedazo de mi alma puesto en doce días, empacado con cuidado, consagrado con intención y enviado a manos que confían en mí incluso cuando yo misma batallo en confiar en mí.

Y sé que muchxs me van a decir:
“Ya pasó diciembre, brujitx, ya no alcancé.”
Pero no.
No te preocupes.

Porque este calendario no es solo para diciembre.
Es ideal para arrancar el año con fuerza, claridad y dirección.
De hecho, si lo compras ahora en enero, puedes inciar hacerlo hasta el 12 de enero (para terminarlo el 24), que es la fecha límite energética perfecta para activar sus rituales como camino de inicio anual.

Aún estás a tiempo.
Aún puedes tomar uno de esos tres últimos tesoros.
Aún puedes abrir tus doce días de magia y empezar el año desde un lugar más luminoso.

Si lo haces, quiero que sepas algo:
cada objeto adentro pasó por mis manos.
Cada palabra salió de mis noches de silencio.
Cada preparación fue hecha pensando en ti, aun sin saber tu nombre.

Y si ya lo tienes, si ya lo abriste, si ya lo viviste…
gracias por permitirme entrar a tu vida de esa manera tan íntima.
Gracias por dejarme ser parte de tus mañanas, de tus limpias, de tus meditaciones, de tus intenciones.

Gracias por creer en mí, en mi tienda, en mi magia.
Gracias por acompañarme un año más, por sostener este proyecto que me ha cambiado la vida, por estar al pie del cañón incluso cuando yo siento que el mundo me queda gigante.

Gracias por leer.
Gracias por existir.
Gracias por seguir aquí.

Estamos muy cansados, pero muy orgullosos.
No nos cabe la felicidad en el cuerpo.
Gracias por tanto.

Deja un comentario

Todos los comentarios son moderados antes de su publicación.

Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.