Comadreeeee… ven, siéntate tantito porque hoy sí nos vamos a poner bien serias, bien mágicas y bien protectoras.
A ver, ¿cuántas veces no has dicho:
“YA, por favor, que se largue este vecino metiche”,
o “que en mi trabajo me dejen respirar”,
o “que este ex no vuelva a aparecer ni como espíritu chocarrero”?
Yo sé. YO SÉ.
La bruja moderna tiene mucha paciencia, pero también tiene su límite, y tu paz, tu hogar y tu energía no son zona pública de acceso general.
La verdad, comadre, es que no todas las personas merecen caminar cerca de tu aura.
Hay gente que… híjole… trae una nube negra encima, o chisme, o envidia, o simple mala intención.
Y tú no estás aquí para cargar con basuras energéticas ajenas.
Por eso hoy te traigo algo fino, poderoso y discreto:
un hechizo con mi loción San Alejo del Gato Mágico,
para que alejes a quien tengas que alejar sin escándalo, sin pleitos y sin andar bajándote a su nivel.
Hechizo “San Alejo, llévatelo lejos”
Perfecto para vecinos metiches, compañeros tóxicos, gente incómoda en tu espacio o cualquier persona que te esté moviendo la paz.
Materiales
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Tu loción San Alejo del Gato Mágico
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Un papelito
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Un lapicero o plumón
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Sal gruesa (opcional si estás en casa)
Instrucciones según la situación
Si es un vecino o vecina metiche
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Rocía un chorrito discreto de la loción San Alejo en la entrada de tu casa o tu jardín.
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Visualiza cómo esa persona simplemente se pierde en su propio camino, como si la vida la guiara hacia otra parte.
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Puedes poner un poquito de sal en la entrada, pero sin exagerar, nomás como toque mágico.
Si es alguien del trabajo
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En un papelito escribe su nombre.
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Rocía el papelito con un toque mínimo de la loción.
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Déjalo debajo de tu escritorio, silla o cajón —en un lugar discreto—.
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Visualiza la distancia creciendo: esa persona ya no te mira, ya no te molesta, ya no te busca.
Si es un ex que no entiende indirectas
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Rocía la loción detrás de tu puerta.
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Di mentalmente:
“San Alejo, ciérrale el paso a quien no es para mi bien.” -
Y ya, mi ciela. Esa persona empieza a irse pero sin drama.
¿Y esto por qué funciona?
Porque la magia del San Alejo trabaja desde el corte suave, desde la separación energética que no lastima a nadie, solo redirige caminos.
Es un hechizo de frontera, comadre, de esos que te ayudan a poner límites sin pelear, sin desgastarte y sin perder tu esencia bonita.
Comadre… de verdad, cuida tu energía
No naciste para aguantar vampiros energéticos ni gente que te baja la vibración nomás por deporte.
Este ritual funciona porque trabaja desde TU decisión de protegerte.
Y lo mejor:
es discretísimo.
Nadie nota nada.
Pero tú sí notas la paz que vuelve.


